La mano humana no es una escuadra. Nuestras cucharas respetan la asimetría orgánica para un agarre intuitivo. Si la pieza es ‘perfecta’, es porque ignoró al usuario. Aquí diseñamos para el tacto.
La mano humana no es una escuadra. Nuestras cucharas respetan la asimetría orgánica para un agarre intuitivo. Si la pieza es ‘perfecta’, es porque ignoró al usuario. Aquí diseñamos para el tacto.